Papas fritas artesanales elaboradas con la exclusiva Sal de Mar de Cahuil, un tesoro culinario que realza cada bocado con su sabor mineral y auténtico. Cada papa es cuidadosamente seleccionada de pequeños productores locales, garantizando la máxima calidad y ese toque casero inconfundible. Una experiencia única en formato práctico de 180g, perfecta para disfrutar en cualquier momento. Sabor exquisito que honra la tradición chilena en cada papa crujiente.